Marko Ferrer.
Me encontraba demasiado enfadado mientras charlaba con mi padre, y Emir estaba aún más molesto que yo.
— No puedo creer que mi propio hijo me recrimine por causa de una chiquilla insolente. ¿Acaso le crees más a ella que a tu propio padre? —gruñó mi padre, con frustración evidente en su voz.
Negué con la cabeza. — Por supuesto que no, papá, pero Alma no tendría por qué mentir.
— Tú eres consciente de que me odia. Ella inventaría cualquier cosa para separarnos. Quiere alejarte de t