El jefe de la DEA.
Me sumergí durante horas en el chat, encontrando en él una especie de refugio que prefería a las interacciones cara a cara. No soy una persona sociable; en la universidad, ignoré las invitaciones de los hombres a salir. Aunque ocasionalmente venían a casa para trabajos grupales, Gabriel los espantaba con su celosía.
Brian tiene un amigo que también me invitó a salir, pero Gabriel lo detesta. Cuando está cerca, Gabriel se aferra a mí y le hace gestos despectivos, dejando en claro su desagrado. C