Narrador
—¡Qué alegría, Federick! Finalmente hemos cerrado este trato, ¡Salud! —Helen levantó la copa y brindó con él.
—Sí, la verdad es que estoy deseando regresar a casa con Charlotte. Solo faltan dos meses para el nacimiento de mis hijos, y estoy impaciente por estar allí cuando lleguen mis preciosos gemelos.
Helen bajó la mirada, aunque había comenzado una nueva relación sentimental, aún sentía un vacío en su pecho.
—Me alegra mucho que las cosas entre tú y Charlotte estén mejor, ¡al fin! ¿