Mundo ficciónIniciar sesión—¿Por qué no lo cortamos en rebanadas? No tardaría mucho de igual manera— reí y acerqué la cuchilla, cortando lentamente pedazo por pedazo —. Debe sentirse muy bien para que hagas esa expresión, Keita. ¿Cómo algo como esto pudo soñar en grande? — corté otro pedazo de sus genitales.
Lágrimas bajaban por sus mejillas y continuaba retorciéndose en la silla.&mdash






