Mundo ficciónIniciar sesiónLisa
Al ver llegar a Akira, me pude sentir un poco tranquila.—No vuelvas a hacer esto, por favor.—Estoy bien, no te preocupes, corderito— me besó antes de que pudiera investigarlo.—Akira, ¿ya llegaste de tu paseo? —preguntó el doctor.—Sí, ¿Por qué no me hace un chequeo, doctor? — preguntó sarcásticamente.






