Mundo ficciónIniciar sesiónKanji llevó su mano a mi mejilla y habló.
—¿Qué crees sobre eso, bonita?— me preparé para lo peor, al escucharlo preguntar eso.—No me hagas nada, por favor— le supliqué en llanto. Kanji acercó su rostro a mi oreja.—¿Realmente me crees capaz de esto? — metió sus manos por debajo de mí, y me quejé del dolor que sentía en mi espalda, ya






