***NARRA GRACE***
Monterrey, Nuevo León
El entusiasmo de Lu, era contagioso, pues a nosotros también nos daba gusto, que ya iban a estar encarcelados los verdaderos culpables de la muerte de nuestra amiga Diana y que por fin, se iba a hacer justicia por lo que le habían hecho. Que esto no se iba a volver a repetir, con ninguna otra mujer, que estuviera a su alcance.
–Yo ya estoy lista para cuándo se decida poner en movimiento y pongamos en práctica lo que se ha planeado, en cómo cazar a esos de