***NARRA LU FABIANO***
ciudad de mexico
Ya que nos habíamos bañado y arreglado. Tomé el teléfono celular y le marqué a mi madre, para estas alturas ya le tuvo que haber contado las cosas a papá, pues era cómo habíamos quedado, ya que yo tenía las cosas controladas, para que se pudieran poner en marcha los aviones de los abogados.
–Hola, mamá, buenos días, ¿cómo están? – Saludé en cuanto respondí.
–Muy bien, hija, ¿y ustedes? solo estábamos esperando tu llamada, tu padre ya habló con los abogado