Empecé a caminar hacia él y mantuve mi compostura todo lo posible, no había hecho nada malo, que me iba a reprochar. Lo que no me gustaba era esa expresión, el normalmente no tiene esa cara, ni cuando nos estábamos conociendo y parecía ser más inseguro.
—Pensé que aun estarías dormido cariño. —le di un beso en la mejilla. —buenos días. —dije entrando a la casa y dejándolo en el marco.
—No comprendo, ayer lo odiabas, te parecía el profesional más despreciable, lo humillaste delante de su compa