Desde su última conversación con Alessandro, Sofía no había podido dejar de pensar en el impacto que las palabras de Clara habían tenido en ella. La sensación de ser insuficiente, de no pertenecer a ese mundo de riqueza y poder, la perseguía. Su vida había sido marcada por personas que la hicieron sentir pequeña, y Clara estaba logrando revivir todos esos viejos fantasmas.
La noche siguiente, mientras Sofía estaba sola en su apartamento, dejó que las lágrimas que había estado reteniendo fluyera