Salimos por la puerta de la clínica con Noah caminando hacía el estacionamiento, curiosamente estacionó su auto al lado del mío. Cada uno va a sus respectivos autos hasta que veo a Oliver viniendo a mi dirección. Por Dios, no. No ahora.
- ¡Kiara! ¡Hola! - me dice con una sonrisa que es imposible compararla con la de Noah. - Tu turno terminó hace un rato. ¿Qué te entretuvo?
- ¿Kiara, nos vamos? - dice Noah poniéndose a mi lado, no sé en que momento salió de su auto. Mira fijamente a Oliver. - Di