Mundo ficciónIniciar sesiónMi hermano me dirigió un ceño fruncido y luego colocó su mano sobre el hombro de Isa. –Disculpa a mi hermana, es una miedosa. Yo estoy abierto a probar cualquier tipo de sustancia de otra realidad.
Isa soltó una risa un poco incomoda. –Tranquila. –Sacó la mano de Liceo de su hombro–. Estas piedras se llaman Ojos Iridiscentes y no son muy difícil de conseguir. Los médicos suelen recomendarlas para aliviar dolores o estrés, aunque al igual que cualquier otra cosa hace mal en exceso.
Fue honesta al menos. –Eso si me tranquiliza, igual creo que no fumare yo.
–Está bien, disculpa que no traje nada más. –Mi hermano se acercó un poco más hacia Isa cuando estaba preparando todo: abrió la bolsa y metió las piedras dentro de la pipeta para luego sacar un encendedor y prenderl







