Mundo ficciónIniciar sesiónEntre la arena y el piso de cemento se encontraba tirado de rodillas en el suelo y encorvado ese moreno chico rubio con una sucia venda alrededor de sus ojos, Julián lo miró con un poco de desagrado aunque el otro no podía percatarse. –Muéstrame donde tienes tus heridas, así puedo sanarte –dijo con un tono demandante.
Por un segundo el joven tembló y rápidamente reaccionó, lo primero que hizo fue arremangarse los harapos que cubrían sus brazos y dejó expuesta su piel. A lo largo del antebrazo y brazo había diferentes tipos de heridas: moretones de distintos colores, raspones y cortaduras de diferentes causas.
En su universo de origen el Cuarto Portador se encargaba de proteger a los humanos, por obligación, o vivían o morían pero nunca antes había visto a una persona en esa condición. Este joven daba la impr







