Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa escena de los dos entrando al hotel y subiendo en el ascensor hacia nuestra habitación ya es común para mí. Este ha sido nuestro recorrido desde el día uno que nos conocimos y, aunque debería estar acostumbrada aún se me hace un nudo en el estómago de los nervios.
Entramos de nuevo a la decorada habitación y sonrío al volverla a ver. Una nueva de botella de champaña se encuentra en la hilera, lista para celebrar n







