26. Soy tuyo, soy tuya
Tomo un sorbo de jugo de naranja mientras veo a las personas pasar. El mesero que nos atiende llega con nuestra orden de café y lo deja sobre la mesa, al igual que una cesta de pan dulce. Diego toma una pieza y come de inmediato, supongo que muere de hambre. Yo, por el contrario tomo la cuchara que está al lado de la taza y comienzo a dar golpecitos al vaso. Diego me ve extrañado.
―¿Qué harás un anuncio? ―me dice bromeando.
―No, sólo observa― respondo como una experta.
Momentos después, un c