117. Una nueva Valle
[VALLE]
Al llegar a Nueva York Lando y yo nos separamos unas horas con la promesa de que nos veríamos por la tarde, ya que tuve que ir a Casa Sandoval a ver los últimos arreglos, debo confesar que estoy nerviosa por esto pero un poco más emocionada que de costumbre. Saber que después de años uno de mis sueños se volverá realidad y será justo en el mismo lugar donde empecé esta carrera. Cuando entré al restaurante supe que había tomado la decisión correcta y me acordé de lo insistente que había