Mundo ficciónIniciar sesiónChristian
—Ah, hola. Tú también otra vez por aquí —saluda mi chica valiente—. No te preocupes por lo de tu nombre, le sucede todo el tiempo. No te creas especial. ¿Quieres un vaso de agua?
Mi preciosa chica sonríe con esa inocencia que siempre la ha caracterizado, esa que camufla muy bien esa personalidad tenaz y esa lengua de serpiente venenosa que saca a relucir en los momentos oportunos. Toso mi risa, porqu







