6. Regresando a casa
Harry:
Cuando desperté en esa cabaña solo, me sentí un poco desanimado.
Había palpado el cuerpo desnudo de una mujer que no sabía nada de mí, más que sólo el nombre y sabía que quería tenerla así, prometimos no hablarnos de amor, repetir la faena de una noche anterior y estar totalmente desligados con sentimientos. Era la segunda vez que amanecía solo y ahí me demostró que era perfecta, sin complicaciones y ajustada a mi ritmo.
—Señor, la chica salió hace unas horas de Asturias, rumbo a Washi