Carrie
Me tomó un baño largo para poder recuperar todos mis sentidos.
Los perdí cuando Alessandro me encontró en lo más profundo de maneras que jamás imaginé. El éxtasis abrumador me dejó indefenso, y como dije, me tomó un largo baño salir del trance.
Después de bañarme, salí y vi que Alessandro había empacado dos maletas pequeñas. ¿Es raro que diga que hasta ahora no sé de dónde viene la ropa que uso? Simplemente aparece en el armario cada vez que necesito vestirme.
Alessandro levantó firmemente las bolsas y me miró.
Entonces pregunté: “¿Vamos a algún lugar?”
“Sí. Vístete y nos vemos en el coche”.
Su respuesta fue brusca y algo grosera, una faceta de Alessandro a la que, curiosamente, ya me he acostumbrado. Sin embargo, deduje una mayor seriedad al salir de la habitación.
Esto es suficiente señal de que algo intenso está por suceder.
Sólo tengo que descubrir qué es.
En cuestión de minutos, me vestí y salí de la casa con la sensación de las intensas caricias de Alessandro aún persiste