Sí. Estoy jodido
Carrie
Así que a estas alturas puede que quede claro que nunca he estado muy interesado en casarme.
Sin embargo, a veces me imaginé viviendo gran parte de mi vida con alguien especial. A veces incluso llegué a imaginar una ceremonia de boda mágica.
Así que si yo, de veintiún años y en mi vida universitaria, pudiera ver lo que estoy haciendo ahora mismo, caería muerta durante varios minutos como la chica dramática que es.
Cuanto más caminaba por el pasillo que conducía al espacio abierto donde se celebraría mi boda, más arrastraba los pies.
Con cada segundo que pasaba, la renuencia a superar ese momento crecía, y esa renuencia llegó tanto a mis piernas que empecé a sentir como si tuviera piedras clavadas en sus plantas.
¿Pero tengo otra opción?
Aunque me lleve un día entero llegar a mi destino, aún así me casaré.
Mi padre se aseguró de enviarme varios mensajes para grabar esa verdad particular en mi mente.
También dijo que, aunque no lo merecía, me permitiría utilizar el lugar al aire