Mundo ficciónIniciar sesiónMientras Marcos Borrel estaba aún en Valencia y próximo a regresar a la capital, en la casa de sus suegros dos mujeres discutían sobre aspectos que él iba a desconocer por mucho tiempo.
— ¿Si ya no lo quieres, por qué no lo dejas?
La otra mujer callaba. Se notaba la angustia en su interior.
— Es muy peligroso mija. Tengo mucho miedo por ustedes. Él no merece lo que le estás haciendo.
— No s&e







