Capítulo 49. ¡Bienvenidos a casa!
El avión aterrizó a las seis de la tarde en el aeropuerto Internacional John F. Kennedy, en el barrio de Queens, a 26 kilómetros del centro de Nueva York, donde vivían.
Marcelo tomó la mano de Alessandra luego de recoger las maletas y caminaron a la sala de espera, donde algunos miembros de la familia se habían reunido para llevarlos a casa.
—¡Alessa! —exclamó Michael, emocionado al ver a su hija luego de seis semanas de ausencia. Alessandra corrió a los brazos de su padre, lo saludó con un bes