La cercanía de Dane se convierte en un reto a cada minuto que pasa. Supongo que es normal que su cuerpo descontrolé al mío de esta manera; después de todo, mi piel no entiende la diferencia entre un “contrato” y la realidad. Tuve que salir huyendo como una auténtica cobarde porque, de alguna manera, mis instintos me empujan a querer hacer otra cosa… y como la mujer de negocios que soy, sé perfectamente que eso no puede pasar. No si no quiero arruinarlo todo.
La música invade cada rincón de la d