[KEIRA]
Llegué a pensar que nunca iba a poder volver a ver a mi hermana. El miedo fue tan intenso que me acompañó en cada segundo desde que recibí la llamada, como una sombra que no me soltaba. Pensé en perderla, en no volver a escuchar su voz, y aunque verla ahora con vida debería ser un alivio, encontrarla así —conectada a varias máquinas, llena de golpes y completamente inmóvil— tampoco resulta reconfortante. Nada de esto tendría que haber sucedido. Ella no tendría que estar aquí si tan solo