Mundo de ficçãoIniciar sessãoKerem intentó tranquilizar a Jazleen, miró como el rímel manchó las mejillas de ella.
—Respira, respira—Jazleen no podía controlarse, al ver que intentó ser amable, le hizo hervir más la sangre.
— ¡No seas hipócrita! ¡Veo que aspiraste a algo más grande! —Siguió llorando con rabia— ¡Es mi madre, Kerem! —Kerem la miró.
—Yo l







