Mundo ficciónIniciar sesión―Dios mío...―murmuró Jaqueline mientras miró su armario, había vestidos colgados, pero no se decidió por ninguno, quizás, llamaría a Burak y le diría que no iría, que se sentía mal, quizás un dolor de cabeza intenso. Se sentó en la alfombra, y dejó sus codos en los muslos, recargó su rostro contra sus manos.
― ¿Qué pasa, niña? ―escuchó Jaqueline a







