Mundo de ficçãoIniciar sessão—Mi querida sobrina… —exclamó el hombre con una sonrisa siniestra cuando llegó al sitio, a la vez que Ana taladraba el brazo de Andrew con sus uñas, totalmente estática y con la respiración entre cortada.
Ella retrocedió todo lo que pudo, pero lo que menos pensó fue que su tío Ned, pusiera la mano encima de su brazo para atajarla.
La piel se le contrajo en repudio y sintió unas náuseas aprem







