Mundo ficciónIniciar sesión—¿Entonces ya me piensas contar porque no viniste ayer? —preguntó Valentino.
Él había entrado a su oficina sin molestarse en preguntarle si podía hacerlo y luego se había sentado frente a él.
Leonardo levantó su mano y miró la hora en su reloj.
—Aguantaste bastante —dijo.
—Te estaba dando tu tiempo. Creí que me lo dirías sin necesidad de tener que sacár







