Mundo ficciónIniciar sesiónLa cara que puso Maurizio al ver a Leonardo en la oficina de Giulio casi puso en su rostro una sonrisa. En otras circunstancias lo habría hecho, pero en ese momento no se encontraba ni un poco divertido. No podía esperar para no volver a verlo.
—Pasa, Maurizio —indicó Giulio con voz firme.
Maurizio se recompuso e ingresó a la oficina cerrando la puerta detrás de él.
—¿Qué está pasando? ¿Qué hace ese hombre aquí?
—En un momento lo averiguaras, toma asiento por favor







