Mundo ficciónIniciar sesiónLeonardo tenía la vista puesta en cada movimiento que Natalia realizaba. Era inevitable no prestarle atención cuando tenía tanta confianza. Parecía ser la dueña del lugar.
Ella se sentó a la mesa con un movimiento grácil y ambos empezaron a comer. Ambos estaban en completo silencio, pero ya no era el silencio incómodo de la mañana. Natalia había dejado de rehuir a su mirada y le había hablado apenas unos minutos atrás.
Estaba buscando el momento adecuado para preguntarle lo de







