Tenía miles de sentimientos encontrados, pero no pensaba mostrarme débil ante Zahid y mucho menos esperar toda una vida a que él quisiera quererme. Ya suficiente fue con Selim para volver a cometer el mismo error.
—Así que si me disculpas, te dejo con las personas de tu cerrado círculo social. Aquí obviamente me encuentro de sobra.
No espere que él me dijera nada, simplemente tomé a Aramis de la mano y lo miré casi suplicando que me sacara de ahí.
—Vamos hermanita —él pasó su brazo por mis homb