No sabía qué decir o qué hacer, todo lo que Aramis me había dicho era un poco confuso. ¿Cuál iba a ser mi elección? ¿Selim o Zahid?
—Se supone que en el corazón de una mujer debe haber un solo hombre, no hay espacio para alguien más.
—Querida, el corazón de una mujer es más profundo que el océano. Así que créeme que espacio hay ahí, pero debes escoger a uno de los dos, solo recuerda que Selim hasta el momento no ha mostrado interés alguno en ti —Aramis se levantó de la banca y me miró —lo que t