Selim me quedó mirando con la boca abierta, sabía bien que no esperaba una respuesta de tal magnitud y que estaba apenas procesando lo que había escuchado de mis labios.
—¿Qué has dicho?
—Lo que has escuchado, por si no te has dado cuenta, ya no soy aquella niña que conociste años atrás. Ahora soy una mujer y por ende tengo necesidades de este tipo. No he hecho algo con Zahid de lo cual deba arrepentirme, además, bien sabes que mi abuelo va a estar feliz mientras yo lo esté y no es algo que deb