"Eso fue solo una alucinación tuya, Rafael. Estaba concentrada en conducir, no tuve tiempo de pensar en otra cosa."
Anna se excusó, estaba nerviosa y asustada, por lo que sus palabras de la noche anterior no estaban bajo control, muchas cosas locas que debería haber guardado para sí misma, pero en cambio las sacó.
"¿En serio?" Rafael preguntó con una sonrisa burlona.
"S-sí, es cierto, ¡no puedo estar equivocada, tú eres el equivocado!" Anna echó la culpa a Rafael y, a regañadientes, Rafael se r