Capítulo 39
Damon
Desde hace unos minutos no puedo evitar mirar a la mujer que viene sentada a mi lado, debido a que toda ella grita nerviosismo y pánico. Sobre todo por la manera en la que frunce el ceño y sus mejillas sonrojadas la delatan por completo.
– ¿Te encuentras bien? – le pregunto mientras aparto un poco el pelo de su espalda.
– Sí, más o menos. Es que estoy algo nerviosa porque nunca he volado en avión y agradezco profundamente de que Darío se haya quedado dormido. De lo contrario m