Mundo ficciónIniciar sesiónUna suave risa se escapó a Matilda, extendiendo su mano y le dice, “presta tus tijeras, necesito un poco de todo…” No podía con un tipo tan descarado. Lo mejor era evitarlo.
Aunque Matilda había bajado por algo específico, iba a aprovechar el momento para llevar un poco de todo para Mariano, así no tendría él que venir luego. Preparaba meticulosamente 3 paquetes, uno para la comida de ese día, otro para Eleonora







