47.
Al entrar, Erick se sorprende en ver toda la comida que está colocada en las diferentes mesas, toma a Matilda de la mano y le hace una señal para que ella se acerque, “Tita, ¿puedo comer esos dulces?” Y señala una bandeja de dulces y galletas.
Matilda asiente y le dice, “mientras tus padres te den permiso, no hay problema”, en cuestión de segundos ya estaba nuevamente al lado de sus padres.
La sonrisa de Matilda iluminaba todo el espacio, era más radiante que el mismo sol, de ver al pequeño Eric