Vanya por su parte demostró ser excelente a la hora de gestionar un negocio, Charlotte había recogido más dinero en esas semanas que lo que hizo durante muchos años, ya no había nadie que no supiera sobre su negocio e incluso la próxima inauguración que estaba a la vuelta de la esquina.
_ ¡Vanya! _ gritó Charlotte _ hay un pedido para llevar, costillas de cerdo en salsa agridulce.
_ ¡Ya voy! _ gritó la mujer _ espera un momento que estoy ayudando a Revna.
Vanya terminó de ayudar a Revna y salió