POV de Sarah
Se escuchó a través del teléfono, bajo y firme. No era la voz que usaba cuando fingía ser un esposo cariñoso; era cortante.
En el momento en que escuché su voz, una ola de disgusto recorrió mi cuerpo. Ya sabía por qué estaba llamando. Tenía que ser por su teléfono.
Presioné el teléfono más contra mi oído y me obligué a respirar.
—¿Sean? —dije.
—Sí. Soy yo, Sarah.
Hubo una pequeña pausa en la línea, de esas que siempre hacían que mi estómago se revolviera. Sean rara vez se detenía, a