Mundo de ficçãoIniciar sessãoMuevo los labios nuevamente frente al espejo, probándome el tercer labial antes de salir. A diferencia del rojo granate que me había puesto anteriormente, este coral era perfecto. Levanto mi cabello y lo sostengo varios segundos, para luego dejarlo caer sobre mis hombros, observando fijamente de qué manera se ve mejor. Al final, opto por llevarlo sujeto en una coleta alta. Abro el armario y elijo un vestido blanco de encaje que cae hasta la rodilla; es acogedor, y para nada vulgar,







