Mundo de ficçãoIniciar sessãoDaniel condujo hasta las afueras de la ciudad; se detuvo fuera de una pizzería con acabados rústicos; un enorme sombrero decoraba la entrada, acompañado de muchas luces de colores que centelleaban en una sola secuela.
—Pertenece a mi familia —comentó con orgullo. Giré a verlo y sonrió, desabrochándose el cinturón de seguridad.
—Es un bonito lugar —dije, viendo mi reflejo por el espejo retrovisor.
No dejaba de sentirme nerviosa; Daniel







