El lunes, antes de presentarse en la oficina de su jefe, Valeria pasó por el despacho de Magda y, al ver que no estaba, le dejó una nota con su secretaria, en la que le pedía una cita.
—Te llamaré tan pronto tenga una respuesta —dijo la secretaria.
Ya en la oficina de su jefe, Valeria supo el motivo por el que no había encontrado a Magda, que estaba reunida, a puerta cerrada, con Franco. Sintió un cosquilleo en las manos y llegó a considerar si acaso la abogada no sabía ya algo, pero era impos