—Te he estado intentando contactar todo el día, Valeria. Pasé por tu oficina y me dijeron que estabas en el despacho de mi hijo, y aún no has regresado, ¿estás en este momento con él? —preguntó el señor Carrizosa.
Valeria intercambió una mirada con Franco.
—Sí señor, estoy con él en este momento —respondió Valeria.
Pasaron unos segundos de silencio incómodo.
—¿Ya no estás decidida a tomar la decisión más inteligente? —preguntó el señor Carrizosa— No me digas que Franco te endulzó el oído