Mundo ficciónIniciar sesiónEl ascensor no tardó en llenarse. Era la hora pico, después del almuerzo, y la cabina quedó hasta el tope, tanto, que Jaime quedó apretado contra Valeria y parecían estar tomados de la mano. Detrás de ellos estaba Franco, casi dos cabezas más alto que Valeria, que no solo lo sentía pegado a su espalda, sino que también olía su costosa colonia Ralph Lauren. Sin atreverse a girar -y aunque lo h







