Fue una tarde muy entretenida, en la que la botella de vino pareció esfumarse y, cuando Jaime propuso ir por otra, Sofía tuvo que llevarse la mano al corazón e inventarse que Valeria tenía urgencia de asistir a la celebración del aniversario de sus padres, una cita a la que no podía faltar por nada en el mundo.
—¿Y si la llevamos y luego tú y yo vamos a algún sitio? —propuso Jaime.
A Sofía se le hizo un nudo en el estómago. Estaba claro que Jaime se estaba interesado en ella, pero por nada en e