La empresa donde trabajaba Mauricio no estaba muy lejos del sitio desde el que partieron y en solo 20 minutos, Valeria y Jaime estaban a una cuadra del lugar.
—Hacen falta todavía unos treinta minutos para las cinco de la tarde —dijo Jaime luego de revisar su reloj—. Podemos dar una vuelta rápida a la empresa para ver si tiene más entradas, aparte de la principal.
Valeria estuvo de acuerdo y conservando la distancia de una calle, pudieron darse cuenta de que la compañía casi abarcaba la cuadr