Después de que Franco hubiera dicho que las acusaciones de su mamá eran exageradas, cuando no falsas, la revisión del testamento resultó más sencilla para Valeria, aunque ella insistía en creer que una madre sí podría exagerar las buenas hazañas de sus hijos, los premios que obtenían y las menciones que recibían, peor jamás sus defectos que, al contrario, tendían bien a pasar por alto, perdonarlos o aminorar.
Pero ahora que sabía que Franco no la juzgaría por haberle ocultado que conocía info