21. Karaoke y una carta.
Adler:
Joder, no pensaba decírselo en este momento pero no pude evitarlo, ver esos ojos brillantes, ese hoyuelo en su mejilla, sus pestañas y esa tonta y fea sonrisa que tiene, no pude negarme a no decirle que la amo.
La amo demasiado.
—M.. me amas, lo dijiste ¿o estaba alucinando?
—No, lo dije muy en serio nena, te amo.
Sus mejillas se tornaron carmesí, al igual que sus orejas, que hermosa.
—Adler, esas son palabras mayores.
—Lo se, estoy mas que claro en eso nena, pero sabes que soy exces