Temprano en la mañana, Emily despierta con los ojos ligeramente hinchados de tanto llorar, después de ser persuadida por la voz tranquilizadora de Charles ella quedó dormida en sus brazos.
Si no lo hubiera hecho Emily abría llorado toda la noche llena de arrepentimiento y amargura.
El hecho de haber malentendido a Charles la llenaba de frustración.
Su sufrimiento fue en vano.
Levantándose, estira las manos y se cubre con la sábanas y vio enseguida el rostro dormido de Charles a su lado.
Emily