La había visto salir del hotel pavoneándose con arrogancia como había hecho siempre. Omara Dánae era una mujer frívola, demasiado superficial, y, sobre todo, demasiado descarada y cínica. Por supuesto que noto todos los atrevidos avances que hacia a su persona cuando aun era esposo de Adara, sin embargo, nunca le dio paso, pues antes, ahora, y por siempre, solo tendría ojos para la hermosa pianista que era tambien la madre de su hijo.
Saliendo de su auto, la siguió hasta que la vio entrando a l